Organiza un curso largo en módulos que los alumnos puedan seguir
Agrupa las lecciones en módulos, elige su orden y separa el trabajo obligatorio del material de consulta en Taskpipe.
Una lista de treinta lecciones muestra cuánto contenido tienes. Los módulos pueden explicar cómo encaja el trabajo: primero aprender las bases, después practicar y, por último, crear algo que puedas evaluar.
En Taskpipe, los módulos hacen más que dividir el esquema. Puedes elegir por separado el orden de los módulos y las lecciones, decidir qué trabajo es obligatorio y dejar el material de consulta fuera de los requisitos para terminar.
Da un objetivo a cada módulo
Un curso de fotografía podría tener tres módulos:
- Controlar la luz y el encuadre: lecciones cortas y un cuestionario sobre las bases.
- Contar una historia con fotos: ejemplos, práctica y una entrega de cinco imágenes.
- Preparar un portafolio final: seleccionar el trabajo, explicar las decisiones y enviarlo para revisión.
Así, cada parte tiene una función. El cuestionario comprueba los conocimientos necesarios para la historia. La historia aporta trabajo que el alumno podrá seleccionar para su portafolio.
El curso de fotografía organizado en tres módulos, desde los fundamentos hasta el portafolio final.
Puedes añadir y cambiar el nombre de los módulos, mover lecciones entre ellos y cambiar su orden en el editor del curso. La guía de lecciones explica cómo configurarlo.
Elige dónde importa el orden
El orden de los módulos y el de las lecciones responden a preguntas distintas. ¿Deben los alumnos terminar las bases antes de empezar el proyecto? Dentro del proyecto, ¿deben seguir todas las lecciones en secuencia?
Puedes exigir un orden de módulos y dejar que el alumno elija entre las lecciones disponibles dentro de cada uno. También puedes permitir que elija un módulo y mantener un orden de lecciones en su interior. Cuando exiges un orden, el trabajo obligatorio anterior determina qué se abre después.
Esto permite dar libertad donde resulta útil. Un alumno puede elegir qué ejemplo estudiar primero y seguir teniendo que terminar el trabajo principal antes del proyecto final. Las fechas de apertura, las entregas y la aprobación del profesor siguen aplicándose.
Define qué significa completar el curso
Las lecciones obligatorias cuentan para terminar el curso. Los recursos no cuentan, por lo que un PDF de consulta o un ejemplo adicional no se convierten en otra tarea que haya que completar.
Las clases de práctica quedan fuera del recorrido ordenado de lecciones. Aun así, puedes exigir que se completen para terminar el curso. Esto sirve cuando los alumnos pueden practicar en distintos momentos, pero todos deben hacerlo antes de acabar.
El porcentaje de progreso refleja el trabajo obligatorio. Decide qué debe hacer cada alumno y prueba ese recorrido antes de abrir las inscripciones. Un curso necesita trabajo obligatorio para poder completarse.
Conecta el recorrido con el resultado final
En el curso de fotografía, puedes exigir el cuestionario de fundamentos, la historia de fotos y la aprobación del portafolio final. El material de consulta opcional puede seguir disponible durante el curso.
Estos requisitos también dan una base clara al certificado automático. El alumno sabe qué trabajo debe completar para obtenerlo y tú puedes revisarlo en su registro. Incluye cuestionarios reutilizables donde tenga sentido comprobar conocimientos.
